Son variadas las presiones psicológicas, físicas, morales y emocionales que carga y se somete el ser humano, a veces el mismo se ocupa de entregar más presión de la debida, por su exigencia diaria y también de la sociedad, y el entorno. El compromiso de estas presiones y alteraciones podrían provocarnos ansiedad o estrés crónico sino manejamos nuestros pensamientos o tiempos en pro del bienestar óptimo.
En las acciones de nuestra vida siempre es necesaria una gota de ansiedad para así estar alerta y enfrentarse a las situaciones difíciles que requieren un actuar más rápido y efectivo. Buenos niveles de ansiedad nos ayudara a realizar cambios en nuestra vida, tomar decisiones, y nos proporciona supervivencia. Sin embargo como todos los extremos de las cosas su abuso y sensación exacerbada afectara negativamente nuestro organismo en todas sus perspectivas.
La ansiedad es un sentimiento de miedo, sosiego, desazón, preocupación que nos puede llevar a un estado crónico de estar inquietos, de preocuparnos más de la cuenta, tensionándonos en todos los aspectos, bloqueándonos en ver las posibles soluciones y por lo demás no aceptando la fluidez de las cosas.La ansiedad nos limita a la realización de nuestras posibilidades, atenta contra la autoestima afectando la relación consigo mismo y con los demás.
El trastorno de ansiedad según la OMS (Organización Mundial de salud) infiere que el 20% de la población padecerá algún tipo de ansiedad en algún momento de su vida, ya que la ansiedad no es solo “Nervios” sino tiene que ver con la estructura biológica del individuo, los factores hereditarios y las experiencias de vida. La mayoría de las personas que tienen ansiedad son mujeres, o son mayores de edad, o son de clase media baja; en todos las características se denota una presión en algún ámbito cultural, en la primera un se genera una presión de género, en la segunda y en la tercera se forja una presión social.
Cabe decir que la cultura y el medio que vivimos, son responsables de nuestra ansiedad, en ocasiones desbordante, ya que no nos enseñan a filtrar o manejar de manera óptima nuestro sentir.
Todos los trastornos, independiente de su origen, nos afectaran en los diferentes aspectos es decir sicológica, física y emocionalmente. A continuación los síntomas de la ansiedad en los diferentes aspectos:
  • Dificultad para concentrarse
  • Fatiga
  • Irritabilidad
  • Insomnio, dificultada la conciliar el sueño
  • Inquietud y sobresalto con facilidad
  • Tensión muscular
  • Dolor de cabeza
  • Problemas estomacales
  • Fobias
  • Trastorno obsesivo-compulsivo
El grado de los síntomas se manifestaran según la frecuencia e intensidad de la ansiedad que manifieste cada individuo, o en ocasiones solo puede tener uno o dos síntomas.
La ansiedad perturba en las decisiones de cada día, en algunas ocasiones en momentos difíciles generándonos mayor tensión, logrando bloquear nuestro fluir de nuestro caminar. El individuo puede optar por cambios de hábitos en su vida para poder controlar los estados de ansiedad, y permitirse tener una sensación sicológica y física más afable, lo mas recomendado es cambiar los hábitos de alimentación, disminuir la cafeína y el alcohol,  descansar del trabajo, realizar algún hobbies como tocar un instrumento, manualidades etc, pasar más tiempo con personas que te hacen sentir bien como tus amigos, familia, realizar alguna actividad corporal o de meditación; o si bien algunos médicos occidentales acuden a recetar ansiolíticos para  bajar la cuota de “Nerviosismo”. Si bien esta última alternativa la asumo como un parche que nubla o tapa la verdadera fuente de ansiedad de cada persona, propongo incorporar en su rutina corporal y de meditación, Pilates Integral como una medicina de autorregulación, autoconocimiento, y autoestima.
A diferencia de otras disciplinas corporales que buscan fortalecer y comprender desde un plano físico, Pilates Integral busca a partir de la mente conocer el cuerpo, es decir explorar en uno mismo, ser consciente del ser espiritual y emocional y por añadidura fortalecer, tonificar y mejorar la postura entre otras cosas. Por ende este practica es recomendada para personas con ansiedad, ya que una persona con aquel trastorno se hace necesario e imprescindible para su mejora la auto regulación emocional o entender la raíz de su desestabilidad que en ocasiones no le permite avanzar fluidamente en el diario vivir.
Pilates Integral otorga un conocimiento del ser en los diferentes planos, permitiéndonos reconocer nuestras debilidades, nuestras fortaleces y nuestras necesidades pero al mismo tiempo nos entrega herramientas para superar y estabilizarnos en un bienestar optimo y gratificante para nuestra vida. Las herramientas que nos entrega además de las secuencias de ejercicios, de aplicar musculatura específica y respiración consciente la cual la aplicamos en las clases; son las herramientas que nos podemos llevar como aprendizaje de por vida, como la respiración, el control de nuestro cuerpo físico y mental, el ejercitar despojarse del cuerpo para relajarlo en su totalidad y por sobre todo el de sensibilizar aquellas cosas que quizás en algún momento estaban dormidas.
Para personas constantemente ansiosas, Pilates Integral sería un óptimo instrumento, para reconocer cuando se está en aquel estado, para poderlo controlar y disminuir para que no afecte al organismo. Potenciar la respiración, los ejercicios controlados y conscientes, la relajación, meditación y actividades grupales aportarían como una terapia alternativa y completa para la ansiedad.
“El programa Pilates desarrolla el cuerpo de forma uniforme, corrige malas posturas, recupera la vitalidad física, fortalece la mente y eleva el espíritu”. Joseph Pilates.