Durante miles de años se han empleado diversas formas de masaje o de presiones corporales para curar o aliviar las enfermedades. Para los antiguos médicos griegos y romanos, el masaje era uno de los principales medios para curar y mitigar el dolor.

A principios del siglo V a. C., Hipócrates, el «padre de la medicina», escribió «el médico debe dominar muchas técnicas, pero indiscutiblemente la de dar masajes… pues el masaje puede unir lo que está suelto y relajar lo que está demasiado rígido «.
En nuestro Centro realizamos sesiones de Masaje de Relajación que viene de Mongolia, llamado Chua-ká y que va al hueso, de esta manera se relajan músculos cortos y largos, tendones y ligamentos y ayuda a liberar los “miedos” que se han ido instalando en nuestro cuerpo.